Sesión de terapia cognitivo-conductual: qué ocurre y qué esperar

Antes de acudir a consulta, muchas personas se preguntan cómo es realmente una sesión de terapia cognitivo-conductual. La incertidumbre, los nervios o el miedo a no saber qué decir suelen convertirse en una barrera importante para dar el primer paso.

Saber qué ocurre dentro de una sesión, cómo se estructura y qué papel tiene cada parte ayuda a reducir la ansiedad y a llegar con expectativas más realistas. Lejos de ser una experiencia incómoda, la terapia suele convertirse en un espacio de comprensión y trabajo práctico.

En este artículo, la psicóloga Sofía Pascual Puntes explica de forma clara cómo se desarrolla una sesión de terapia cognitivo-conductual, qué puedes esperar desde la primera consulta y cómo suele evolucionar el proceso.

Introducción

Antes de empezar un proceso terapéutico, es habitual preguntarse qué va a ocurrir en la consulta. Muchas personas imaginan silencios incómodos, juicios o la sensación de no saber qué decir, cuando la experiencia real suele ser muy diferente.

Comprender cómo es una sesión de terapia cognitivo-conductual permite reducir el miedo, anticipar el proceso con más calma y llegar con mayor sensación de control. Si quieres seguir profundizando, puedes consultar otros artículos del blog de Sofía Pascual.

Qué es una sesión de terapia cognitivo-conductual

Una sesión de terapia cognitivo-conductual es un espacio de trabajo colaborativo entre el terapeuta y la persona que acude a consulta. No se trata de un interrogatorio ni de recibir consejos prefabricados, sino de un diálogo estructurado con objetivos definidos.

Durante la sesión se explora cómo la persona interpreta lo que le ocurre, cómo se siente ante esas interpretaciones y cómo actúa en consecuencia. Este enfoque busca comprender y modificar los patrones que mantienen el malestar. Puedes encontrar una definición general de este modelo en Wikipedia.

Qué ocurre en la primera sesión de terapia cognitivo-conductual

La primera sesión suele centrarse en conocer a la persona y el motivo de consulta. Se habla de qué está ocurriendo, desde cuándo, cómo afecta a la vida diaria y qué expectativas hay respecto a la terapia.

El terapeuta hará preguntas para entender la situación, pero no hay respuestas correctas ni incorrectas. También se explica cómo funciona la terapia cognitivo-conductual, cómo se estructuran las sesiones y qué tipo de trabajo se realizará. Si quieres saber más sobre este enfoque, puedes leer cómo funciona este modelo terapéutico.

Cómo son las siguientes sesiones en la TCC

En las sesiones posteriores, el trabajo se vuelve más específico y activo. Se analizan situaciones concretas del día a día, los pensamientos que aparecen, las emociones asociadas y las conductas que se mantienen.

A partir de este análisis, se introducen cambios graduales y se entrenan nuevas formas de afrontar las dificultades. El ritmo se adapta siempre a la persona y a sus necesidades.

Qué hace el terapeuta en una sesión de terapia cognitivo-conductual

El terapeuta acompaña, guía y facilita el proceso. Su función no es juzgar ni decir qué hacer, sino ayudar a comprender lo que ocurre y a encontrar alternativas más útiles.

También se encarga de mantener el foco, estructurar las sesiones y proponer herramientas que permitan avanzar hacia los objetivos acordados.

Qué se espera del paciente en este enfoque

No se espera que la persona llegue con todo claro ni que sepa expresarlo perfectamente. Se espera honestidad, implicación y disposición a observarse.

En la terapia cognitivo-conductual, la persona tiene un papel activo. El cambio se construye conjuntamente y se refuerza con la práctica entre sesiones.

Duración de una sesión de terapia cognitivo-conductual

Una sesión suele durar entre 45 y 60 minutos. Al inicio, la frecuencia habitual es semanal, aunque puede ajustarse según la evolución del proceso.

La duración total de la terapia varía en función del problema, los objetivos y las circunstancias personales.

Tareas entre sesiones en la terapia cognitivo-conductual

En muchos casos, se proponen ejercicios sencillos para aplicar lo trabajado en consulta. No se trata de exámenes, sino de oportunidades para observarse y practicar nuevas estrategias en la vida cotidiana.

Este trabajo activo es uno de los motivos por los que la terapia cognitivo-conductual cuenta con un amplio respaldo científico, como señala la American Psychological Association.

Emociones habituales durante el proceso

Durante el proceso terapéutico pueden aparecer nervios, alivio, dudas o cansancio emocional. Estas reacciones son habituales y forman parte del cambio.

Con el tiempo, muchas personas experimentan mayor claridad, sensación de control y reducción del malestar. Si este malestar está relacionado con la ansiedad, puede ayudarte leer sobre cómo se manifiesta la ansiedad constante.

Mitos sobre una sesión de terapia cognitivo-conductual

Un mito frecuente es pensar que hay que saber explicar todo desde el primer momento. Otro es creer que el terapeuta va a juzgar o imponer decisiones.

En realidad, la sesión es un espacio seguro donde cada persona se expresa a su ritmo y según sus necesidades.

Ejemplos reales

Laura llegó a su primera sesión con muchos nervios y miedo a quedarse en blanco. Descubrió que podía empezar simplemente hablando de cómo se sentía.

Carlos pensaba que tendría que contar toda su historia personal. Aprendió que el trabajo se centraba en lo que le ocurría en el presente y en cómo empezar a cambiarlo.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que contar todo desde el primer día?

No. Tú decides qué compartir y cuándo hacerlo.

¿Y si no sé explicar lo que me pasa?

Es algo muy habitual. El terapeuta te ayudará a poner palabras a tu experiencia.

¿Puedo cambiar de terapeuta?

Sí. Sentirte cómodo y comprendido es una parte importante del proceso.

Cómo empezar

El primer paso es contactar con un profesional. En la primera sesión se explora tu situación y se valora cómo trabajar de forma adaptada a ti. Si te interesa profundizar en el trabajo con pensamientos, puedes leer sobre técnicas cognitivas para transformar tu mente.

Conclusión y contacto

Saber qué ocurre en una sesión de terapia cognitivo-conductual ayuda a reducir el miedo y a afrontar el inicio del proceso con mayor tranquilidad.

Si deseas comenzar tu proceso terapéutico, puedes reservar una primera consulta con Sofía Pascual Puntes, psicóloga en Zaragoza. Contacta aquí.

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